Cómo calcular cuánto puedes pagar de renta o hipoteca sin ahogar tu presupuesto

Uno de los errores más comunes al buscar casa o departamento es enamorarse de una propiedad antes de saber realmente cuánto puedes pagar. Aquí te compartimos una forma simple de calcularlo, tanto si vas a rentar como si estás pensando en comprar.

La regla más usada para renta es la del 30%: tu renta mensual no debería superar el 30% de tu ingreso mensual neto (lo que realmente te depositan, no tu sueldo bruto). Si ganas 20,000 pesos al mes después de impuestos, tu renta ideal rondaría los 6,000 pesos. No es una ley escrita en piedra, pero sí un punto de partida razonable que además usan muchos propietarios e inmobiliarias para decidir si calificas.

Esa misma regla es útil para saber si necesitarás un aval o un depósito mayor: si la renta que buscas está por encima del 30% de tu ingreso, es más probable que te pidan garantías adicionales, como explicamos en nuestra guía sobre los documentos para rentar un departamento.

Para el caso de una hipoteca o crédito de vivienda, el cálculo es un poco más completo porque no solo entra la mensualidad, también el enganche, los gastos notariales y de escrituración (que suelen representar entre 4% y 7% del valor de la propiedad), y el mantenimiento del inmueble si es un condominio. Un punto de partida común entre instituciones financieras es que la mensualidad del crédito no supere entre el 25% y el 35% de tu ingreso mensual, dependiendo del banco o de si es crédito INFONAVIT, Fovissste o bancario.

Antes de comprometerte con cualquier mensualidad, haz la cuenta completa de tus gastos fijos actuales: transporte, comida, servicios, deudas existentes, ahorro para emergencias. La mensualidad de tu vivienda no debería dejarte sin margen para imprevistos — muchas personas calculan solo si “les alcanza” para pagar la mensualidad exacta, sin dejar colchón para meses complicados.

Otro factor que se olvida seguido: los gastos que no son la renta o la mensualidad en sí. Si rentas, considera el depósito en garantía (normalmente uno o dos meses de renta), y si compras, considera el enganche, que puede ir desde 10% hasta 20% del valor de la propiedad dependiendo del tipo de crédito. Ten ese monto ahorrado aparte, no lo mezcles con tu presupuesto mensual regular.

También vale la pena comparar el costo real de rentar contra comprar en la zona que te interesa, porque varía mucho según la ciudad. En algunas zonas de alta plusvalía puede salir más barato rentar por ahora y comprar más adelante; en otras, la mensualidad de un crédito termina siendo similar a lo que pagarías de renta, lo que inclina la decisión hacia comprar. Esto lo puedes comparar directamente revisando precios actuales, por ejemplo entre casas en renta en Querétaro y casas en venta en Querétaro para la misma zona.

Una recomendación práctica: haz el cálculo con tu ingreso neto real, no con lo que esperas ganar en el futuro o con bonos e ingresos variables que no están garantizados todos los meses. Es mejor calcular con lo seguro y quedar con margen, que ajustarte al límite y tener problemas el primer mes que baje un ingreso extra.

Con tu presupuesto claro, buscar se vuelve mucho más simple porque puedes filtrar directamente por rango de precio en El Mapa Inmobiliario y enfocarte solo en las propiedades que realmente están dentro de lo que puedes pagar, sin perder tiempo viendo opciones que no te convienen.

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